Presentación del Presidente

Las doulas o falsas expertas en maternidad están poniendo en riesgo la seguridad de las mujeres embarazadas y sus bebés.

En los últimos años está proliferando en España una figura denominada “doula” que se hace pasar por consejera para mujeres embarazadas y, con la excusa de acompañar a las madres en su experiencia, acaban dando unos consejos, recomendaciones e incluso asistencia sanitaria, para la que no tienen formación alguna. Y esta circunstancia supone un auténtico atentado contra la seguridad de las mujeres embarazadas y sus hijos, porque poner su salud en manos de personas no cualificadas supone un gravísimo riesgo contra la salud de las personas.

Para pasar a ser a formar parte de este grupo de falsas expertas en la maternidad, basta con asistir a un “cursillo” absolutamente ilegal que cuesta unos e 1.500 €. Una vez realizado se entrega un título falso sin validez alguna e ilegal y un carnet de doula, igualmente falso e ilegal. Los líderes que hacen las veces de profesores son otras doulas y “expertos” en distintas técnicas extravagantes como: sacerdotisas de la Rosa Blanca, renacedores certificados, yoga de la voz…

Lógicamente, en España no hay ni una sola norma jurídica (ni Ley, ni decreto, ni orden…) que reconozca a las doulas, las defina, las ampare, ni siquiera las cite. Y este vacío legal ha potenciado que personas sin ningún tipo de formación sanitaria (bailarinas, monitores de esquí, historiadoras o publicistas) sean quienes presten una asistencia que, sin la supervisión directa de un profesional sanitario especialista, implica un riesgo claro y tangible contra la salud de la madre y el bebé.

La doula es una figura que NO existe legalmente en España ni en la Unión Europea. No son profesionales sanitarios (Art. 2 LOPS) ni personal sanitario del área de la formación profesional (Art. 3 LOPS). Y por supuesto, no cuentan con ningún seguro de responsabilidad civil. Son madres, abuelas, bailarinas, monitoras de esquí, periodistas, biólogas o expertas en literatura.

Los únicos profesionales cualificados para dar asistencia a las mujeres embarazadas son los médicos especialistas en ginecología y obstetricia y las matronas que son enfermeras especialistas. La necesidad de garantizar la salud de las mujeres embarazadas es tan sumamente importante que las matronas cuentan con una directiva europea propia que las regula y es de obligado cumplimiento para todos los países comunitarios. De todas las profesiones que existen sólo seis están reguladas en este ámbito, una situación que pone de manifiesto la importancia y el riesgo de esta proliferación de falsas expertas en el embarazo.

Cualquier consejo, práctica, asistencia o acto que lleve a cabo una “doula” a una mujer embarazada o a su hijo es, en todo caso, irregular, en el sentido de que se realiza sin los conocimientos, aptitudes, ni competencias necesarias y oficialmente reconocidas, y además se hace sin amparo legal alguno.

La actuación de las doulas pone en serio peligro la vida de la madre y de su hijo. Estamos hablando de riesgos muy graves como hemorragias no detectadas, hipoxia, sepsis, accidente cerebrovascular, rotura hepática…, entre otros que enumeramos en la documentación publicada en la web, generada expresamente para concienciar a la sociedad y recibir denuncias de afectados y profesionales respecto a estas situaciones: www.informedoula.es

Por último es necesario recalcar que las doulas no son meros acompañantes sin animo de lucro tal y como se presentan ante los medios de comunicación. Las doulas representan un negocio enormemente lucrativo y fraudulento: cobran 1.200€ por un servicio completo que incluye embarazo, parto y postparto. El precio de sólo el parto está en torno a los 500€ y cada hora de compañía la cobran de 50€ la hora. No obstante estos son precios medios porque cada doula fija servicios y tarifas. Eso sí, es importante que quede muy claro que los “servicios” de estas doulas no están reconocidos en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) y por tanto forman parte de la economía sumergida.

La Organización Colegial de Enfermería en calidad de órgano regulador de la profesión enfermera en España, tiene la obligación legal de velar y defender la salud de las personas y garantizar la seguridad de los pacientes. Y en uso de sus atribuciones, la Asamblea General de la Organización Colegial de Enfermería aprobó́ el 17 de diciembre de 2014 la Resolución no 15/14, fijando en ella su posicionamiento ante esta problemática, y reafirmando las competencias que corresponden a las matronas, en defensa de la salud y seguridad de los pacientes.

Por ello, vamos a cumplir con nuestro compromiso con la seguridad de los pacientes y vamos a poner en marcha todas las acciones legales y mediáticas que sean necesarias para investigar, identificar y denunciar cualquier acto por parte de las doulas que suponga una amenaza para la seguridad de las personas –en este caso de las mujeres embarazadas y sus bebés–, una invasión de competencias profesionales o un acto que suponga un presunto delito de intrusismo profesional tipificado en el Código Penal.

Para garantizar el derecho constitucional a la salud y la seguridad clínica de las personas, perseguiremos por la vía judicial y la mediática estas gravísimas malas prácticas.

 

Máximo González Jurado

Presidente del Consejo General de Enfermería de España